Consciente de la necesidad de preservar los valores que sostienen una sociedad democrática, en 1999 El Nuevo Día fundó – junto a la Universidad del Sagrado Corazón – el Centro para la Libertad de Prensa, una institución que busca desarrollar el interés por una prensa libre y de excelencia.
Creado para educar a la sociedad sobre los privilegios y responsabilidades de la prensa, el Centro de Libertad de Prensa sirve como centro de investigación para estudiantes de periodismo, periodistas y estudiosos; funciona como centro de discusión sobre la libertad de expresión, y funge como monitor de todos los asuntos relacionados con la libertad de prensa y de expresión que se debaten en los tribunales y en la legislatura.